Las bolsas de papel se afianzan como alternativa ecológica a las de plástico

Desde el 1 de julio los comercios están obligados a cobrar por las bolsas de plástico que entregan a sus clientes en aplicación del Real Decreto sobre la reducción del consumo de bolsas de plástico. Esta norma responde a una directiva de la Unión Europea que quiere reducir la cantidad de plástico que consumimos en nuestra vida diaria y, como consecuencia, reducir la cantidad de residuos que acaban en los vertederos o, pero aún, en el mar.

Muchos establecimientos ya habían empezado hace tiempo a cobrar por las bolsas de plástico con intención de reducir su uso abusivo. Pero, a la vez, han empezado a ofrecer una alternativa más ecológica: bolsas de papel.

Mercadona se sumó a esta tendencia a principios de mayo, ofreciendo bolsas de papel y cajas de cartón en sus tiendas de Valencia, Islas Baleares, Barcelona y Vizcaya. Lidl ha ido más allá y ha anunciado que va a eliminar las bolsas de plástico de todos sus establecimientos en España a lo largo de este 2018.

Carrefour también se ha sumado a la tendencia de colaborar en el desarrollo de la economía circular y ha anunciado que están trabajando para reducir el uso de plástico en el envasado de sus productos. En concreto, la compañía afirma que los envases de sus marcas serán cien por cien reciclables, reutilizables o compostables antes de 2025.

Con estas medida, los supermercados no solo se han ido adelantando a la aplicación del Real Decreto, sino también a la prohibición definitiva de las bolsas de plástico ligeras que no sean compostables, que entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2020.

El hecho de ofrecer bolsas de papel no solo responde a una normativa, sino a la demanda creciente por parte de los consumidores, que están cada vez más concienciados y valoran la sostenibilidad como un elemento que les ayuda a tomar sus decisiones de compra.

El papel y el cartón son una alternativa de packaging sostenible, resistente, reciclable y biodegradable. Además, existen certificaciones de cadena de custodia y sostenibilidad para garantizar que la materia prima procede de bosques gestionados de manera responsable y que no haya contaminación del producto a lo largo de la cadena de producción.

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